Un mes después de los terremotos que afectaron a Venezuela, Cruz Roja Española ha puesto en marcha una nueva fase de su respuesta humanitaria con la movilización de más de 88 toneladas de ayuda destinadas a la población damnificada. El primer envío, compuesto por 45,5 toneladas de material esencial, partió desde el Centro Logístico de Cruz Roja en Las Palmas de Gran Canaria a bordo de un vuelo facilitado y financiado por el programa Puente Aéreo Humanitario de la Unión Europea (EU Humanitarian Air Bridge). Según la organización, este primer cargamento permitirá atender las necesidades de más de 35.000 personas afectadas por la emergencia.
La ayuda movilizada incluye artículos destinados a cubrir necesidades básicas en las primeras fases de la emergencia. Entre los materiales enviados figuran 15.600 mosquiteras, 18.650 lámparas solares, 7.800 bidones, 34.187 mantas, 10.700 lonas de plástico, 7.124 kits de cocina, 8.714 filtros de agua, 7.852 kits de higiene para hombres, 10.616 kits de higiene para mujeres, 2.332 kits de higiene infantil, ocho millones de pastillas potabilizadoras de agua, además de una ambulancia, un minibús, dos vehículos todoterreno y ordenadores portátiles.
El operativo se enmarca en la respuesta que Cruz Roja Española mantiene desde que se produjeron los terremotos. La organización explica que el respaldo de la Unión Europea contribuye a garantizar el acceso de las familias afectadas a artículos de primera necesidad, reforzando la capacidad de respuesta sobre el terreno en coordinación con otras entidades humanitarias.
Una respuesta iniciada con una clínica de emergencia
Antes de este envío logístico, la primera actuación de Cruz Roja Española consistió en el despliegue de una clínica de emergencia en La Guaira. Esta instalación continúa operativa y cuenta con capacidad para prestar asistencia sanitaria a unas 30.000 personas. De acuerdo con los datos facilitados por la organización, ya ha atendido a más de 3.000 pacientes, mientras que más de 500 personas han recibido atención psicosocial como parte de la respuesta sanitaria desarrollada tras el desastre natural.
Durante los cuatro primeros meses de funcionamiento, la clínica será gestionada por personal de Cruz Roja Española con el apoyo de especialistas de Cruz Roja Venezolana. Posteriormente, la infraestructura será transferida a esta última organización para garantizar la continuidad de los servicios sanitarios, el apoyo psicosocial y las acciones de prevención de enfermedades, especialmente en aquellas zonas donde los servicios de salud se han visto afectados por los terremotos.
La coordinación entre ambas organizaciones también se desarrolla junto a la Federación Internacional de Sociedades de Cruz Roja y de la Media Luna Roja, con el objetivo de responder a las necesidades humanitarias más urgentes de las personas y familias damnificadas.
Un compromiso que se prolongará más allá de la emergencia
La actuación de Cruz Roja Española no concluirá con la distribución de esta primera ayuda. La organización ha anunciado que mantendrá su presencia en Venezuela durante, al menos, los próximos dos años, desarrollando actuaciones dirigidas tanto a la recuperación de las comunidades como al fortalecimiento de la capacidad de respuesta local.
El plan de trabajo contempla diferentes líneas de intervención, entre ellas el despliegue de personal especializado, el envío y distribución de artículos de primera necesidad, la respuesta integral en materia de salud, la recuperación de medios de vida y el fortalecimiento de las capacidades operativas de Cruz Roja Venezolana.
Entre las actuaciones más inmediatas figura la transferencia de la clínica de emergencia a Cruz Roja Venezolana y el apoyo para restablecer los servicios del Centro Hospitalario de San José, también afectado por los terremotos. Paralelamente, la organización está identificando medidas destinadas a favorecer la recuperación económica y social de las familias que han perdido sus medios de vida, facilitando el acceso a servicios básicos y promoviendo condiciones de vivienda seguras.
Actualmente, un total de 19 personas delegadas de Cruz Roja Española permanecen desplegadas en Venezuela trabajando tanto en la respuesta humanitaria inmediata como en la planificación de actuaciones de recuperación temprana.
Ayuda humanitaria para atender las necesidades básicas
El contenido del envío refleja las prioridades habituales en este tipo de emergencias. Los kits de cocina, los sistemas para el almacenamiento y tratamiento del agua, las mosquiteras, las mantas y las lonas están destinados a facilitar las condiciones mínimas de habitabilidad de las familias afectadas mientras avanzan las labores de recuperación. Asimismo, los kits de higiene y el material sanitario buscan reducir riesgos asociados a enfermedades y mejorar las condiciones de salud pública en las zonas afectadas.
La organización subraya que este primer envío constituye solo una parte del total de las más de 88 toneladas de ayuda previstas dentro del operativo puesto en marcha tras los terremotos.
Una organización con presencia internacional
En la nota de prensa, Cruz Roja Española recuerda que forma parte del mayor movimiento humanitario del mundo y que desarrolla su actividad en colaboración con entidades públicas y privadas para hacer llegar ayuda a las personas que la necesitan. La organización señala que cuenta con más de 231.000 personas voluntarias, presencia en 1.263 municipios y capacidad para atender anualmente a más de 11,6 millones de personas en actuaciones nacionales e internacionales, con el respaldo de cerca de 1,3 millones de personas socias y entidades colaboradoras.
Asimismo, destaca que pertenece al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, presente en 191 países, y que desarrolla su labor conforme a sus siete principios fundamentales: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Carácter Voluntario, Unidad y Universalidad.
