Un total de 283 niños y niñas en situación de vulnerabilidad han recibido revisiones oftalmológicas y optométricas gratuitas durante la primera edición de ‘Cada mirada merece un futuro claro’, una iniciativa impulsada por la Fundación ONCE Baja Visión, Fundación ONCE y Fundación Barraquer con el objetivo de facilitar el acceso a la salud visual durante la infancia.
El programa ha cerrado su primera edición después de recorrer entre febrero y junio de 2026 seis comunidades autónomas: Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Andalucía y Canarias. Las jornadas se desarrollaron concretamente en Barcelona, Madrid, Valencia, Murcia, Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria.
La iniciativa ha centrado su actividad en acercar una atención visual especializada a menores que pueden encontrarse con mayores dificultades para acceder a revisiones completas. Además de las 283 revisiones realizadas, el balance de esta primera edición incluye 35 derivaciones al Centro de Oftalmología Barraquer y 145 derivaciones a General Óptica, con el propósito de facilitar que los menores puedan continuar recibiendo la atención especializada o la corrección óptica que necesiten tras la primera valoración.
La continuidad de esa atención constituye uno de los aspectos destacados por las entidades participantes en el proyecto.
“No se trata solo de identificar un problema visual, sino de garantizar que el menor pueda recibir posteriormente la atención que necesita, independientemente de la situación económica de su familia”, explica Sandra Juan, trabajadora social de la Fundación Barraquer y coordinadora de los equipos profesionales durante las jornadas.
Detección precoz de posibles alteraciones visuales
Uno de los principales objetivos de ‘Cada mirada merece un futuro claro’ ha sido favorecer la detección precoz de posibles alteraciones visuales durante la infancia.
Según las entidades impulsoras, los problemas de visión en esta etapa pueden repercutir directamente en cuestiones como el aprendizaje, el desarrollo, la autonomía y la participación de los niños y niñas en igualdad de condiciones.
El programa ha tratado, por ello, de combinar las revisiones realizadas durante las diferentes jornadas con mecanismos que permitan continuar la atención en aquellos casos en los que se haya considerado necesario. De las 283 personas menores atendidas, 35 han sido derivadas al Centro de Oftalmología Barraquer y otras 145 a General Óptica.
Estas derivaciones forman parte del planteamiento de la iniciativa para que la detección de un posible problema visual pueda ir acompañada posteriormente de la atención especializada o de la corrección óptica correspondiente cuando sea necesaria.
La colaboración de 11 entidades sociales
Para identificar y llegar a menores que podían necesitar este tipo de atención, la Fundación ONCE Baja Visión ha trabajado junto a un total de 11 entidades sociales.
Entre las organizaciones participantes se encuentran Save the Children, Fundación Secretariado Gitano, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y la propia Fundación ONCE, además del resto de entidades que han formado parte de la red de colaboración creada en torno al programa.
El objetivo de esta participación ha sido facilitar el contacto con familias en situación de vulnerabilidad y acercarles las jornadas de atención visual desarrolladas en las diferentes ciudades.
“Uno de los principales valores de este programa es la capacidad de sumar a organizaciones que conocen de primera mano las necesidades de los menores y sus familias y que nos han permitido llegar a quienes más lo necesitan”, señala Adonay Viera, gerente de la Fundación ONCE Baja Visión.
La red formada para esta primera edición ha permitido identificar y acercar el programa a familias en situación de vulnerabilidad. Con ello, las entidades participantes han buscado reforzar uno de los objetivos centrales de la iniciativa: evitar que las circunstancias económicas o sociales se conviertan en una barrera para acceder a una adecuada atención de la salud visual.
Profesionales de oftalmología y óptica participan de forma voluntaria
El desarrollo de las jornadas ha contado también con la participación voluntaria de profesionales vinculados a las entidades colaboradoras.
En concreto, en esta primera edición se han implicado ocho médicos residentes del Centro de Oftalmología Barraquer y 12 ópticos de General Óptica.
Junto a ellos han participado profesionales dedicados a tareas de apoyo y coordinación, además de personal voluntario presente en las distintas jornadas celebradas a lo largo del primer semestre de 2026.
La participación conjunta de especialistas y entidades sociales ha permitido desarrollar las seis jornadas previstas en diferentes puntos del territorio y completar el recorrido establecido para esta primera edición.
Seis ciudades durante el primer semestre de 2026
‘Cada mirada merece un futuro claro’ inició su recorrido durante el primer semestre del año y desarrolló sucesivamente jornadas de atención visual en Barcelona, Madrid, Valencia, Murcia, Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria.
Con estas seis paradas, correspondientes a otras tantas comunidades autónomas, el programa alcanzó la cifra final de 283 niños y niñas atendidos.
La iniciativa se desarrolla dentro del convenio de colaboración suscrito entre la Fundación ONCE Baja Visión, Fundación ONCE y Fundación Barraquer. Este acuerdo contempla el impulso de acciones conjuntas destinadas a reforzar la prevención, el diagnóstico precoz y el acceso a una atención oftalmológica especializada entre colectivos en situación de vulnerabilidad.
El proyecto combina de este modo la atención realizada durante las jornadas con la posibilidad de efectuar posteriores derivaciones cuando los profesionales consideran que el menor necesita continuar su atención.
Al término de esta primera edición, Francesc Ballbé, director de la Fundación Barraquer, destaca el objetivo planteado inicialmente por las organizaciones participantes.
“Cerramos esta primera edición con la satisfacción de haber cumplido el objetivo que nos habíamos marcado: facilitar el acceso a una atención visual de calidad a menores en situación de vulnerabilidad y poner la excelencia médica al servicio del impacto social”, concluye Ballbé.
La primera edición de ‘Cada mirada merece un futuro claro’ finaliza así después de seis jornadas desarrolladas entre febrero y junio, 283 menores atendidos, 35 derivaciones al Centro de Oftalmología Barraquer y 145 a General Óptica.
El recorrido realizado por Barcelona, Madrid, Valencia, Murcia, Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria ha servido para articular la colaboración entre las tres fundaciones impulsoras, las 11 entidades sociales que han contribuido a acercar el proyecto a las familias y los profesionales de oftalmología, óptica, apoyo, coordinación y voluntariado que han participado en las jornadas.

