No tener vehículo propio puede convertirse en una dificultad importante cuando se vive en un municipio pequeño y algunos servicios esenciales se encuentran a varios kilómetros de distancia. Tres localidades del norte de Cáceres acaban de poner en marcha un proyecto que quiere comprobar si compartir coches eléctricos puede ser parte de la solución.
Coria, Cilleros y Perales del Puerto han estrenado un servicio formado por dos vehículos 100 % eléctricos y tres nuevos puntos de recarga dentro del proyecto europeo RuralMED Mobility.
La iniciativa no pretende simplemente aumentar el número de cargadores disponibles. Su finalidad es probar en condiciones reales un sistema de movilidad compartida adaptado a un territorio rural y analizar posteriormente cómo se utiliza.
Dos coches que podrán reservarse mediante una aplicación
Los dos automóviles eléctricos estarán disponibles para usuarios autorizados y podrán utilizarse para realizar desplazamientos dentro de la comarca y hacia los principales centros de servicios del entorno.
El sistema contará con una aplicación móvil desde la que será posible consultar la disponibilidad de los vehículos, realizar reservas y coordinar viajes compartidos entre conductores y pasajeros.
Los responsables del proyecto quieren comprobar si esta combinación de vehículos compartidos, infraestructura de recarga y herramientas digitales puede ofrecer nuevas alternativas en zonas donde la dispersión de la población dificulta disponer de la misma oferta de transporte que en una gran ciudad.
Una de las localizaciones elegidas refleja bien ese objetivo. El punto de recarga de Coria está situado junto al hospital, un centro que presta servicio a numerosos municipios del entorno. Los otros dos se encuentran en la plaza del Caño de Cilleros y en la avenida Sierra de Gata de Perales del Puerto. Los tres funcionan con una potencia operativa de 11 kW.
Una prueba que ahora tendrá que demostrar su utilidad
La puesta en marcha de los coches marca el comienzo de una etapa especialmente importante: la recogida de datos.
AGENEX, la Agencia Extremeña de la Energía, explica que se analizará el funcionamiento del servicio y su utilización por parte de la ciudadanía. Esos datos permitirán valorar qué soluciones funcionan y cuáles podrían trasladarse a otros territorios rurales.
Por tanto, todavía sería prematuro afirmar que los nuevos vehículos han reducido el aislamiento o mejorado el acceso a servicios. Eso es precisamente lo que se quiere comprobar.
La diferencia es importante. RuralMED Mobility no presenta únicamente una propuesta teórica: pone los vehículos y cargadores a disposición de los usuarios y estudia después cómo funcionan en la vida cotidiana.
Más de 211.000 euros para el proyecto en Extremadura
La actuación extremeña cuenta con una inversión de 211.187,50 euros, cofinanciada en un 80 % con fondos europeos.
Forma parte de RuralMED Mobility, una iniciativa coordinada por AGENEX en la que participan trece entidades de ocho países europeos.
El proyecto ha desplegado siete experiencias piloto en diferentes territorios mediterráneos. Las soluciones varían según las necesidades locales: infraestructuras de recarga, vehículos eléctricos compartidos y otros servicios de movilidad diseñados específicamente para zonas rurales o remotas.
Los primeros resultados generales presentados en junio apuntaban a niveles de utilización y valoración positivos en algunas de las pruebas ya operativas, aunque el propio programa señala que la monitorización continuará durante los próximos meses.
El piloto de Sierra de Gata entra ahora precisamente en esa etapa de funcionamiento y evaluación.
Movilidad rural más allá del coche privado
La experiencia plantea una pregunta especialmente relevante para los pequeños municipios: si cada habitante necesita disponer obligatoriamente de un automóvil propio para desplazarse, quienes no pueden conducir o asumir ese coste parten con una desventaja considerable.
Los vehículos compartidos no resolverán por sí solos todos los problemas del transporte rural, pero el piloto permitirá comprobar con datos si pueden complementar otras alternativas.
El resultado verdaderamente interesante llegará cuando se conozca cuántas personas utilizan los coches, para qué desplazamientos, con qué frecuencia y qué utilidad encuentran en el servicio.
Por qué esta noticia es importante
La innovación en movilidad suele asociarse a las grandes ciudades, pero algunos de los mayores problemas de transporte se encuentran precisamente en territorios con poca población y grandes distancias.
La Sierra de Gata está probando una solución a pequeña escala y, sobre todo, va a medir si funciona. Si los datos son favorables, la experiencia puede proporcionar información útil para diseñar modelos similares en otros municipios rurales.
