La importancia del ejercicio físico y de los hábitos de vida saludables durante el proceso oncológico ha centrado una jornada celebrada en Santiago de Compostela con motivo del Día Mundial del Cáncer Ginecológico. La iniciativa ‘Escuela Esperanza’ #MuévetePorGalicia #MuévetePorLaVida ha reunido a pacientes, profesionales sanitarios y especialistas en ejercicio físico para compartir conocimientos y experiencias relacionadas con el bienestar y la calidad de vida de las personas con cáncer ginecológico.
La actividad ha sido desarrollada por la alianza entre GSK y la Asociación El Deporte Es Vida (EDEV), en colaboración con el Servizo Galego de Saúde (SERGAS). El encuentro se ha celebrado en la sede del SERGAS y ha concluido con una caminata conjunta de profesionales y pacientes hasta la Catedral de Santiago.
La jornada se enmarca en un contexto en el que, según los datos recogidos en la propia iniciativa a partir del informe ‘Las Cifras del Cáncer en España 2026’, de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), se prevén más de 300.000 nuevos casos de cáncer en España durante 2026, de los que más de 133.000 corresponderían a mujeres.
Entre los tumores con mayor incidencia estimada en mujeres se encuentran el cáncer colorrectal, con más de 17.000 casos; el cáncer de pulmón, con más de 11.000; y el cáncer de cuerpo uterino, con más de 7.000. Este último es, según las estimaciones nacionales recogidas por SEOM para 2026, el principal tumor ginecológico en términos de incidencia entre las localizaciones ginecológicas para las que existen estimaciones nacionales.
El papel de la actividad física durante el proceso oncológico
La promoción de hábitos saludables ha sido uno de los ejes del encuentro. La nota de prensa señala, a partir del informe de SEOM, que el ejercicio físico podría ayudar a reducir hasta un 30% el riesgo de determinados tipos de cáncer, entre ellos los de mama, colon, vejiga, endometrio, esófago y estómago, y reducir en casi un 20% el riesgo de mortalidad específica por cáncer.
En este contexto, la jornada ha planteado el ejercicio físico adaptado como una de las cuestiones que pueden formar parte del acompañamiento y del bienestar de las pacientes durante el proceso oncológico.
Marcelo Ruz, director de la Asociación El Deporte Es Vida (EDEV), ha defendido la necesidad de integrar esta dimensión en la atención a las personas con cáncer.
“El mejor mensaje es el que se vive, por eso esta iniciativa une conocimiento y acción. Queremos transmitir que el ejercicio físico no es un complemento, sino una parte imprescindible en el cuidado de la salud y de la recuperación de las personas con cáncer. Nuestro reto es que todas las personas con cáncer puedan acceder a programas de ejercicio físico adaptado dentro de su proceso asistencial y lanzar a la sociedad un mensaje claro: el movimiento es salud”, ha afirmado.
Prevención y detección precoz en Galicia
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, ha sido el encargado de inaugurar el evento. Durante su intervención ha señalado el compromiso de la Xunta con la prevención, el diagnóstico precoz y la atención integral de las pacientes.
“Galicia tiene programas de cribado de cáncer altamente consolidados, como es el caso del cribado de cáncer de mama o de cérvix”, ha señalado.
El conselleiro también ha recordado la ampliación aprobada por el Gobierno gallego del programa de detección precoz del cáncer de cuello uterino. Según ha explicado, la medida extiende progresivamente la prueba primaria mediante el test del virus del papiloma humano de alto riesgo a las mujeres de entre 30 y 35 años y a las de entre 25 y 30 años que no cuenten con la pauta de vacunación completa.
Asimismo, Gómez Caamaño se ha referido al programa de cribado de cáncer de mama en Galicia, cuya población diana se ha ampliado hasta los 74 años y que alcanza, según los datos incluidos en la nota de prensa, una participación del 84,8%.
Por su parte, la directora médica de GSK, Leticia de Luján, ha puesto el foco en la colaboración entre pacientes y profesionales y en la atención multidisciplinar.
“Desde GSK estamos comprometidos con contribuir a mejorar la vida de las personas que conviven con cáncer. Iniciativas como la Escuela Esperanza #MuévetePorGalicia #MuévetePorLaVida, nos permiten impulsar espacios de encuentro entre pacientes y profesionales y poner en valor la importancia del bienestar durante el proceso oncológico”, ha señalado.
De Luján ha añadido que la compañía quiere seguir colaborando con los profesionales implicados “desde un abordaje multidisciplinar para favorecer un acompañamiento integral de los pacientes y contribuir, desde nuestro ámbito, a una atención cada vez más centrada en sus necesidades y en su calidad de vida”.
Ejercicio individualizado y guiado por profesionales
Durante el encuentro se ha celebrado también una mesa de diálogo con profesionales de la Oncología, la Farmacia Hospitalaria y el ejercicio físico especializado. El objetivo ha sido analizar, desde diferentes perspectivas, el papel que puede desempeñar una actividad física adaptada a las necesidades particulares de cada paciente.
El doctor Juan Cueva, oncólogo del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico Universitario de Santiago, ha señalado que “el ejercicio físico tiene un papel cada vez más relevante en el abordaje integral del cáncer ginecológico”.
Según Cueva, “no solo contribuye a mejorar la calidad de vida y controlar algunas secuelas, sino que también puede facilitar determinadas cirugías y mejorar la tolerancia a los tratamientos sistémicos”.
El oncólogo ha explicado además que sus posibles beneficios pueden plantearse en distintas etapas del proceso: “desde la prevención y la prehabilitación antes de una cirugía, hasta los tratamientos y, posteriormente, en la recuperación y rehabilitación de las pacientes como un pilar fundamental, ayudándolas a recuperar su vida cotidiana y su bienestar físico, psicológico, sexual y laboral”.
Por ese motivo, ha subrayado la importancia de “promover un ejercicio individualizado, progresivo y guiado por profesionales especializados”.
Una perspectiva similar ha expuesto Beatriz Bernárdez, de la Unidad de Farmacia Oncológica del Servicio de Farmacia del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela.
“El ejercicio puede ser una herramienta de apoyo importante durante el tratamiento del cáncer ginecológico, ya que ayuda a reducir la fatiga y a preservar la fuerza, la masa muscular, la capacidad física y la autonomía. También puede contribuir a mantener el equilibrio y disminuir el riesgo de caídas”, ha indicado.
Bernárdez ha advertido, no obstante, de que “la actividad debe individualizarse según el estado de cada paciente y adaptarse ante diversas situaciones”.
La especialista ha precisado también el papel de Farmacia Oncológica en este ámbito: “el objetivo no es prescribir ejercicio, sino detectar precozmente pérdidas de funcionalidad, informar y reforzar la importancia de mantenerse activa, coordinándose con otros profesionales para adaptar la actividad a las necesidades de cada paciente”.
Recuperar actividad de forma progresiva y adaptada
La entrenadora personal especializada en ejercicio oncológico Belén Ballesta ha abordado durante la jornada algunos de los criterios que deben tenerse en cuenta después de un diagnóstico de cáncer ginecológico.
“Tras un diagnóstico de cáncer ginecológico, el objetivo es que la persona pueda volver a hacer ejercicio de forma progresiva, segura y adaptada a su situación”, ha explicado.
Ballesta ha señalado que resulta recomendable comenzar con una valoración del estado físico de la paciente, así como del tratamiento y de las cirugías previas, antes de diseñar un programa individualizado.
“El entrenamiento de fuerza desempeña un papel fundamental para recuperar masa muscular y autonomía, y se recomienda combinarlo con ejercicio cardiovascular, como caminar o bicicleta, además de movilidad y equilibrio cuando sea necesario”, ha indicado.
La especialista ha recalcado que tanto la intensidad como las cargas, la duración de la actividad y los periodos de descanso deben ajustarse a cada persona y a los posibles efectos secundarios derivados de su tratamiento. Determinados ejercicios, ha añadido, deberán modificarse o evitarse cuando la situación clínica así lo requiera.
“El objetivo no es que las pacientes rindan más, sino ayudarles a vivir mejor”, ha resumido.
Una caminata hasta la Catedral de Santiago
Tras la mesa de diálogo, profesionales y pacientes han realizado una caminata conjunta hasta la Catedral de Santiago. El paseo ha sido planteado por los organizadores como una forma de trasladar a la práctica parte del mensaje abordado durante el encuentro y como símbolo del acompañamiento durante el proceso oncológico.
La iniciativa ha puesto también sobre la mesa la necesidad de generar entornos que faciliten la incorporación de hábitos saludables y el acompañamiento de las personas con cáncer durante su enfermedad.
El encuentro celebrado en Santiago de Compostela ha incidido, de este modo, en un modelo de atención integral en el que el ejercicio físico adaptado pueda ocupar un espacio junto a otras áreas relacionadas con el cuidado y el acompañamiento de las pacientes con cáncer ginecológico.

